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"La verdad triunfa por si misma; la mentira necesita siempre complicidad."
Epicteto, de Frigia
Rosario, Santa Fe, 21 de mayo de 2013
EDITORIAL
NUEVO REBROTE DE LA ADOLESCENCIA ARGENTINA

La siempre complicada relación de la nomenclatura urbana con algunos hechos y nombres de nuestra historia

LUIS A. ETCHEVERRY, director y editor general
24/06/2009 -
Como manifestación de una patología que cada tanto irrumpe sin saberse a ciencia cierta en qué magnitud puede llegar a distorsionar la inmodificable realidad pretérita, la adolescencia argentina respecto de los hechos y hombres de nuestra historia en su relación con la nomenclatura urbana está otra vez entre nosotros. Por supuesto, en opinión de este medio de comunicación, lo está para mal. Con la mayor discreción y apenas una nota formal de solicitud por parte de los iniciadores del movimiento, ha comenzado el requerimiento de opiniones de especialistas y periodistas en cuanto a reemplazar el nombre de Bernardino Rivadavia en el más importante centro cultural oficial, que de aprobarse finalmente pasaría a denominarse Manuel Belgrano. Esto fue escuchado este martes, 23 de junio, durante la conferencia que Marta Bonaudo ofreció sobre “Estanislao López”, en el excelente ciclo “Los caudillos" organizado por dicha institución.


Por lo que pudo averiguar luego El fisgón digital, la propuesta nace con un pedido en ese sentido a la Intendencia de marzo pasado del Instituto Belgraniano de Rosario, tradicional entidad con más de cincuenta años de existencia dedicada a la difusión de la vida y obra del prócer. La preside Juan Carlos Castagnino, actuando como secretario el historiador Miguel Carrillo Bascary, quien además es subdirector por concurso del Monumento Nacional a la Bandera. Ahora funcionarios municipales comenzaron, quizás el día mismo de la disertación o poco antes, el requerimiento de opiniones a expertos y a periodistas. Todo esto ocurre, se aclaró, de manera semi formal (por nota, pero a simple título de asesoramiento no vinculante) y antes de elaborar el proyecto definitivo (si así se decidiera). Proyecto que, por supuesto, deberá circular por los carriles institucionales, que son otros bien distintos.



Por ejemplo, antes que nada necesita el dictamen ineludible de la comisión de nomenclatura, que integran funcionarios, historiadores y representantes de entidades estudiosas de nuestro pasado. Alcanzada tal resolución, el expediente ingresará recién en el Concejo Municipal, donde primero será debatido en la comisión de Cultura y Peticiones. Allí ya se encuentra otra iniciativa similar de un grupo de ediles encabezado por Carlos Comí. Estos, a pocos días de la muerte del talentoso y entrañable Roberto Fontanarrosa, pidieron que ese centro cultural llevara el nombre del creador de Inodoro Pereyra y otros populares personajes, en lugar de el del primer presidente de la República Argentina. Alcanzado el dictamen a favor de uno o de otro; o de ninguno, el despacho será elevado al plenario del cuerpo, que convalidará o no la opinión de su comisión..



Este somero repaso de los pasos por venir si la iniciativa continúa adelante permite anticipar que el tratamiento del tema demandará, como mínimo, varios meses, excepto que, influido por el mal ejemplo actual de los vientos patagónicos, la institucionalidad de la ciudad sea rendida en haras del capricho. Aunque posible, es algo impensable de la actual administración, que, como ocurrió con las anteriores del mismo signo político, que se sepa siempre se ajustó a derecho.



NO SERIA TANTO RENDIR UN NUEVO HOMENAJE A BELGRANO



Resulta francamente llamativo, al margen de la intención expresa de los autores de la propuesta,  que se quiera rendir un nuevo homenaje a Belgrano, sugestivamente quitándole el nombre que le impuso al centro cultural la administración de facto del capitán de navío Augusto Félix Cristiani durante la última dictadura; nombre con el que ya vivió treinta años, veintiséis de los cuales los pasó en pleno ejercicio de la democracia recuperada y con cuatro gestiones de intendentes (Horacio Usandizaga, Héctor Cavallero, Hermes Binner y Miguel Lifchitz) electos por el pueblo en comicios absolutamente libérrimos. Es más, una versión recogida en la mañana del último miércoles por El fisgón digital en despachos municipales indica que tal sería pecisamente, en el fondo, el argumento de gran peso esgrimido al comienzo de las tratativas para obtener una media palabra de consentimiento por parte de quienes tienen poder de decisión en la materia..



De ser cierto ese trasfondo de la solicitud y por lo baladí, intempestiva y anacrónica, máxime teniendo en cuenta la proyección histórica de la personalidad del primer presidente de la Argentina, llama poderosamente la atención que justo en este momento, en que en el centro cultural se desarrolla un interesante y concurrido ciclo sobre los caudillos federales coprotagonistas de las guerras civiles que desangraron el país en la primera mitad de su vida independiente, surja esta iniciativa. Rivadavia no es un prócer bien visto por un sector de la historiografía, que aunque minoritario, influye sobre cierto sector de la sociedad. Por ejemplo, cuando se adelantó la serie de consultas oficiales en torno de la cuestión del cambio de nombre, gran parte del público que acababa de escuchar a Bonaudo estalló en aplausos y exclamaciones de aprobación. "Por fin", se escuchó.



En la modesta opinión de quien aquí escribe, que no es historiador ni nada parecido, Manuel Belgrano es la gloria mayor de la historia nacional. Lo es, incluso, más que el mismísimo José de San Martín. Explicar por qué piensa así llevaría mucho tiempo y no es del caso en este momento. Es una opinión y nada más



Por su parte, observado a través de la misma óptica, el progresista Bernardino Rivadavia fue el primer estadista que tuvo el país en funciones de gobierno. Un estadista mayúsculo, inteligente, moderno y preparado, que, aún con errores, desarrolló en un corto tiempo una ciclópea tarea transformadora, que lo llevó a enfrentarse con dos grandes poderes de la época: la Iglesia y los intereses de los hacendados, a los que les convenía que nada o muy poco se transformara, porque lo que ellos querían era seguir usufructuando las mismas condiciones que durante la colonia. Una tarea, en fin, que de haber podido llegar a buen puerto le habría evitado al país negras horas de sangre, espanto y atraso. Es más, con ello seguramente la Generación del 80 habría surgido sesenta años antes.



TRES POSTURAS MAS DE LA DIRECCION




Para no insistir con este inconducente seudo ejercicio de ucronismo, que como tal a muy poco siempre lleva, tres posturas más de la dirección de El fisgón digital ante la rueda puesta en marcha con el eventual cambio de nombre del centro cultural:



a) no desvistamos un santo para vestir a otro;



b) no convoquemos más a la ilustre memoria de Belgrano en el nomenclador urbano, que de tantos compromisos que tiene ya está bastante desorientado. Por ejemplo, el bello monumento ecuestre de Oroño, en el parque Independencia; la hermosa avenida costanera, la plaza, el importante barrio, los bulevares y calles que evocan los jalones de su sacrificada y azarosa existencia, entregada en cuerpo y alma a la Nación; la infinidad de instituciones privadas que lo recuerdan y, sobre todo, el Monumento Nacional de la Bandera, que destila el belgranismo más auténtico posible desde sus venerables y en algunas oportunidades maltratadas piedras. El mejor homenaje que cada uno de nosotros puede hacerle al ilustre creador de la bandera nacional es visitar de vez en cuando la cripta del monumento, detenerse ante la bella estatua modelada por Fioravanti y pensar en un poco de lo mucho que hizo tamaño hombre por la patria y preguntarse sinceramente si nosotros hubiéramos hecho algo semejante en la misma circunstancia;



c) finalmente, búsquémosle al querido y talentoso negro Fontanarrosa un lugar apropiado y digno para evocarlo y dejemos tranquilo al mulato Rivadavia, que bien lo merece, ya que de morenos se trata.



Si pudiéramos materializar algo de estas propuestas, quien aquí escribe cree que bien podría hablarse de que algo de remisión puede estar ocurriendo con esa adolescencia patológica y estresante de los argentinos con su historia. Quizá que el sol de la madurez viene asomando. La historia es pasado y el pasado no se puede modificar en absoluto. Está ahí para siempre, mal que nos pese.


PERIODISMO. DISTINTO CONTENIDO Y NUEVA DIAGRAMACIÓN
01/05/2013 -
Próximo a cumplir su cuarto aniversario –el acontecimiento ocurrirá el próximo jueves 20 de junio- El Fisgón Digital encara los primeros dos cambios importantes en el producto periodístico que ofrece a sus lectores. El primero tiene que ver con el contenido, que ya no será de carácter esencialmente informativo y montado en la coyuntura. Siempre referido al arte, la ciencia y la política, dicho contenido será más de análisis y de opinión, aunque sin olvidar, obviamente, aquello de alto valor informativo que la coyuntura diaria pueda presentar eventualmente. El otro cambio corresponde a la diagramación, que va a ser aligerada y resultará de más fácil acceso. Todo ello ocurrirá dentro de algunos pocos días, razón por la cual a partir de hoy se suspenden transitoriamente las ediciones cotidianas de este medio de comunicación digital. La reanudación del contacto con los lectores ocurrirá en el más breve lapso posible. Gracias.

                                                  EL EDITOR GENERAL

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